Teléfono(+507) 387-0620
Altos del Romeral, Ave. Santa Elena y Calle Andalucía, No. 53 Panamá.

Derecho de supervivencia

En otras latitudes existe la figura de la propiedad conjunta con derecho de supervivencia (Joint Ownership with Right of Survivorship), consistente en que en que una propiedad común de dos o más personas sobre un bien determinado, al fallecimiento de una de las dos personas, las otras automáticamente acrecen la parte que correspondió en vida al que ha fallecido. En Panamá no tenemos esta figura jurídica, y aquí propongo su importación.

El problema

Imaginemos el caso de una pareja de esposos sin hijos, que son copropietarios de su residencia. Al fallecer el marido, la mujer debe heredarle. Sin embargo, debe iniciar un proceso sucesorio, pagar costosos honorarios de abogado, y esperar que culmine el proceso para poder que el bien quede registrado a su nombre al ciento por ciento. Para una persona de bajos o medianos recursos, el tener que pagar honorarios de abogado solo para esto, resulta muy oneroso.

El derecho de supervivencia

El derecho de supervivencia existe en los Estados Unidos de América, por ejemplo. Allá, en una situación de copropiedad sobre un bien inmueble, los codueños pueden optar por el derecho de supervivencia. Es decir, el derecho de supervivencia no opera por defecto en todos los casos de copropiedad, sino sólo si tal ha sido el deseo claramente expresado por ambos copropietarios en el título de copropiedad.

La figura es muy práctica para evitar la necesidad de un juicio sucesorio para fincas raíces, pero también existe esta opción para casos de copropiedad sobre otros tipos de bienes, como cuentas bancarias y cuentas de inversiones en casas de valores.

Diferencia con la designación de beneficiario de cuenta bancaria

La Ley Bancaria de Panamá contempla para cuentas bancarias algo que también ayuda a evitar la necesidad de un juicio sucesorio, para cuentas de depósito bancario. Si usted es el titular de una cuenta bancaria, usted puede instruir por escrito al banco para que, en el evento de vuestro fallecimiento, el banco pague íntegramente el saldo de la cuenta a una o más personas determinadas. Por ejemplo, si Juan es el titular único de la cuenta, Juan instruye por escrito al banco designando como beneficiario de la cuenta a su esposa María (o cualquier otra persona que el titular designe, no es necesario tener vínculo alguno). Así, una vez fallecido Juan, lo único que María tiene que hacer es llevar un certificado de defunción al banco, y este debe proceder entonces con la confección y entrega a María, de un cheque por el saldo que mantiene la cuenta. Sin abogados y sin proceso sucesorio.

Esto no es lo mismo que propiedad conjunta con derecho de supervivencia, pues el beneficiario así designado para cuenta bancaria no tiene derecho alguno sobre los dineros de la cuenta, ni siquiera tiene derecho a información sobre la cuenta, sino solo hasta que ocurra el fallecimiento del titular.

Propuesta

Lo que propongo es simple: una ley, que puede ser de un solo artículo, que establezca la modalidad opcional del derecho de supervivencia, para los casos de propiedad conjunta o copropiedad sobre bienes de cualquier clase, tanto bienes inmuebles como bienes muebles, intangibles, cuentas bancarias, cuentas de valores, y cualesquiera otros. Esta modalidad solo se activaría para cada bien, si todos los copropietarios con plena facultad para disponer de sus bienes, concuerdan en ello y así lo comunican con las formalidades correspondientes, a la autoridad o persona encargada del registro de la propiedad de que se trate.

Si se trata de bienes inmuebles, la modalidad se activaría con una anotación sobre la finca correspondiente, en el Registro Público. El acto en que los copropietarios deciden activar esta modalidad para bienes raíces debe, por supuesto, ser otorgado ante notario público. En el caso de cuentas bancarias o de valores, la comunicación debe hacerse constar ante el banco o casa de valores en correspondiente, según el caso. En caso de acciones de sociedades, debe comunicarse por escrito a la Junta Directiva, que es quien lleva el Registro de Acciones de la sociedad.

Con esta modalidad opcional de copropiedad con derecho de supervivencia, se facilitaría notablemente la sucesión de bienes por causa de muerte, y hasta se aliviaría en algo la ya pesada carga judicial.