Teléfono(+507) 387-0620
Altos del Romeral, Ave. Santa Elena y Calle Andalucía, No. 53 Panamá.

Derecho explicado con fútbol

(Artículo publicado en La Estrella de Panamá, sábado 16.06.2018)

Aprovecho que ha iniciado la Copa del Mundo para ilustrar algunos conceptos jurídicos fundamentales a través del fútbol.

Igualdad ante la Ley. En el fútbol las reglas son iguales para todos. No importa si su equipo es bueno o malo, con muchos éxitos previos o carente de estos, con alto o bajo presupuesto. Las reglas son iguales para todos, y punto. El reglamento no contempla que si un equipo es malo, el árbitro tenga discreción para dejar de aplicarle sanciones que le aplicarían a otro equipo más exitoso. Nadie en su sano juicio seguiría un deporte en que las reglas fuesen distintas para unos de otros.

Lo mismo aplica en un Estado de derecho. Igualdad ante la Ley es uno de los principios fundamentales del liberalismo y de la Ilustración. No hay castas con privilegios ni discriminación con base en clase social, religión, afiliación política u otros criterios odiosos. Cualquier sistema en que hay unas reglas para unos y otras para otros, ya sea que dicha diferenciación sea formal o que no esté declarada, pero que se dé en la práctica, es una situación precaria de derecho.

Publicidad y certeza de la Ley. Un elemento fundamental sin el que ninguna norma puede ser justa, es su publicidad. Las reglas del juego no pueden ser secretas. El árbitro no puede, frente a una situación dada en el juego, sacarse de la manga una regla secreta y pretender aplicarla al momento. El reglamento no solo es público y dado a conocer de antemano, sino que además lo es con extraordinaria antelación. De hecho, la IFAB (International Football Association Board), que es la organización que determina las reglas del fútbol a las que se sujeta la FIFA, nunca hace cambios al reglamento de forma súbita ni con poca antelación a su entrada en vigencia. Desde que en 1863 fuesen establecidas en Londres las reglas por la recién creada Asociación de Fútbol (Football Association), que son la base de este deporte, el reglamento ha sufrido algunas modificaciones. Sin embargo, las modificaciones han sido mínimas en cada momento, siempre han sido ampliamente discutidas y, una vez adoptadas, son anunciadas con bastante antelación, fijando una fecha futura razonable en que han de entrar en vigencia.

Esto es importante porque en un deporte los jugadores deben entrenar constantemente para crear memoria neuromuscular, además del desarrollo y puesta en práctica de la estrategia y táctica de juego. Si las reglas son alteradas con frecuencia, de forma sustancial, o con poca antelación a su entrada en vigencia, los jugadores y entrenadores no tendrían tiempo suficiente para adaptarse a las nuevas reglas.

Lo mismo aplica a la vida en sociedad. La publicidad de las normas jurídicas es fundamental para poder exigir al ciudadano su cumplimiento. Además, es importante que las normas no sean tan cambiantes que al ciudadano le resulte impráctico planificar a largo plazo, y en todo caso los cambios legales deben ser anunciados con suficiente antelación, a fin de que el ciudadano tenga un tiempo razonable para adecuarse a la norma modificada.

Quien infringe la Ley no debe beneficiarse de la infracción. Es la llamada ley de la ventaja, por la que el árbitro debe dejar seguir una jugada, a pesar de que se haya dado una infracción, cuando el detener el juego para sancionar la infracción beneficiaría al infractor. En tal caso, el árbitro no debe detener el juego para cobrar la infracción, sino que debe dejar seguir la jugada, pues si pita la falta en el momento, deteniendo la acción, estaría beneficiando al infractor.

Esto ilustra un principio de derecho que dice que quien actúa con la intención de infringir la Ley pierde el beneficio de la esta ( Merito beneficium legis amittit, qui legem ipsam subvertere intendit ). Una aplicación práctica en derecho de contratos, por ejemplo, es que quien infringe sus obligaciones contractuales, no puede invocar dicha infracción para exigir que se reconozcan las consecuencias jurídicas esta. Así, un contratante que quiera salirse de un contrato que halla inconveniente, no puede aducir una infracción del contrato que ha cometido el mismo y pretender que ello conlleve a que se dé por terminado el contrato por incumplimiento de una de las partes.

En próximas entregas durante el mes del Mundial, me tomaré la licencia de ilustrar otros conceptos a través de este bello deporte. ¡Y que ruede el balón!